Arturo Montoya, inspector de Curridabat, narra una escena compleja de la pandemia: una señora, dueña de un salón de belleza se niega a seguir los lineamientos de salud, reacciona agresivamente e insiste que ella no puede cerrar ni atender a menor cantidad de personas, explica que necesita el dinero y se niega a cooperar, su actitud puede valerle el cierre del establecimiento, pero ella igual insiste en que actúa por necesidad al no tener estudios académicos y una amplia familia que mantener por sí sola.

Elían Chávez agente de Fuerza Pública Curridabat afirma que estas historias son comunes, según él, la necesidad y la falta de cooperación de algunos sectores dificultan sus labores de cuido, además como afirma Adrián Muñoz encargado de la coordinación entre inspección, policía y tránsito, las personas ya están “cansadas de la cuarentena” ven que sus recursos poco a poco se agotan y la situación país parece no mejorarles.

La pandemia en este sentido ha retratado un mapa de la desigualdad en Curridabat donde los distritos más afectados son también los que tienen un grado de desigualdad, en primer lugar, Tirrases cerrando el mes de agosto con 420 casos acumulados, ya aparecía en «El plan de desarrollo humano local del cantón de Curridabat 2013-2023», como el distrito más deprimido del cantón con un 18% de pobreza y un 7% de pobreza extrema.

Según María del Mar Saborío quién trabaja en Gestión de riesgo municipal y el Comité Municipal de Emergencias este es un factor para tomar en cuenta “las poblaciones más vulnerables suelen tener trabajos informales que requieren que salgan a trabajar día a día, maximizando su exposición al contagio. Además, las condiciones en las que habitan algunos ciudadanos del cantón no permiten que puedan aplicar un aislamiento domiciliar con las condiciones adecuadas” explicó.

Según agrega Adrián Muñoz, coordinador de Fuerza Pública, Tránsito e inspección a estas situaciones de desigualdad, se suman problemas de mala comunicación del gobierno, donde las personas se frustran al no entender las extensas y cambiantes medidas sanitarias, además de una sensación de abandono que termina provocando desacato y complicando la labor de cuido a las autoridades.

“El confinamiento es más sencillo de cumplir cuando en la casa existe una refrigeradora y un televisor, pero esa no es la realidad de muchos” explica el inspector Montoya, según él la presión de ciertos sectores se siente en sus inspecciones diarias, negocios que desean abrir y personas que necesitan ayudas económicas.

Inspector Arturo Montoya

Esta presión va desgastando poco a poco el freno de emergencia que se tenía para disminuir el incremento de casos de coronavirus, entre el desacato, la necesidad y la frustración de que la situación parece no mejora, el confinamiento empieza a desgastar las herramientas emocionales en la población.

Según la psicóloga Giselle Chanto, la pandemia encontró a una ciudadanía que ya tenía herramientas emocionales muy gastadas, con necesidad de ser escuchadas y entendidas.

“No es factible mantener el confinamiento por mucho tiempo, el impacto emocional de hacer esto sería altísimo, el precio a pagar es muchísimo, pero ahora en su lugar debemos esforzarnos por instaurar nuevos estilos de vida, aunque eso pueda ser difícil”

agregó la psicologa Chanto.

Si bien es importante mantener protocolos de salud como los que el Ministerio de Salud y la Municipalidad de Curridabat han buscado fortalecer, estos no van a servir de nada si la población no cambia su enfoque a uno de responsabilidad propia, entendiendo que a pesar de que la cuarentena no es posible de mantener por tiempo indefinido, las buenas prácticas de salud sí.

“Los casos activos han venido en aumento, por lo cual debemos de reforzar las medidas sanitarias indicadas: lavado de manos, protocolo de tos y estornudo, utilización de los equipos de protección personal. La responsabilidad de salir adelante está en cada uno de los ciudadanos del cantón. Debemos de continuar siendo solidarios, cuidándonos a nosotros mismos y a nuestras familias y vecinos” concluyó Saborío.

El sector de La Colina, Tirrases. La basura es desechada en el suelo y quemada, entre los desechos se encuentran mascarillas y demás productos sanitarios.

Curridabat en datos:

Desde el 17 de marzo que se registró el primer caso de Covid19 en el cantón, las labores para luchar contra el virus iniciaron. En un principio, el cantón luego de varios meses reportó un total de 52 casos en junio, sin embargo, de un pronto a otro los casos se disparan y solo en el mes de agosto se reportó hasta 666 casos nuevos y 11 personas fallecidas, dejando un acumulado de 1054 casos.

Responder porqué y cómo se incrementaron estos casos no es sencillo en un escenario de transmisión comunitaria, es decir, el escenario donde se vuelve imposible para el Ministerio de Salud el seguimiento de los casos y sus posibles contagios, “Eso significa que usted o cualquiera en nuestros barrios podría estar contagiado. El problema es serio…el virus puede estar en cualquier parte” explica Jimmy Cruz, alcalde de Curridabat, desde la cuenta oficial de la Municipalidad del cantón.

Este anuncio de peligro incrementado de contagio se da el 26 de junio, para toda la Gran Área Metropolitana, desembocando en la alerta naranja que carga Curridabat desde el día 2 de julio, es además durante este mes que hay un incremento de casos siendo que junio cerró con 52 casos totales y julio terminó con 388 acumulados, esta cifra se llega a incrementar en agosto que termina el mes con un total de 1054 casos

En búsqueda de soluciones

«Cada vez menos será el “quédate en casa” y cada vez más será el “trabaja, pero cuídate» afirmó el presidente Carlos Alvarado en la conferencia de prensa del 21 de agosto, durante esta, el gobierno explicó que iba a empezar a apostar más por una cuarentena menos restrictiva con el comercio y afirmo que mantener una cuarentena indefinida era algo muy complicado.

Por eso tanto el gobierno local como nacional apuntan a un enfoque diferente: “El Comité Municipal de Emergencias (CME) está direccionando esfuerzos hacia un modelo de gestión compartida, donde se visualizan procesos de reactivación en la actividad económica y comercial, así como la reducción de la transmisión de la enfermedad y recuperación de actividades para el mejoramiento de la salud integral de los ciudadanos del cantón” explica Saborío.

Según ella, la responsabilidad individual de cada ciudadano para poder gestionar este modelo tiene grandes repercusiones en el ámbito local y por lo tanto encontrar soluciones va ligado a este nuevo enfoque, en donde las decisiones individuales para garantizar la salud formarán parte de la nueva normalidad.

Según comentó Tedros Adhanom Ghebreyesus. jefe de la Organización Mundial de la Salud (la OMS) controlar la pandemia tardará un estimado de dos años, por lo que un mundo con el coronavirus es una realidad a la que habría que acostumbrarse.

Hasta ahora, el confinamiento se había recetado para detener la propagación del virus y había demostrado ser efectiva, sin embargo, sus costos resultan imprácticos, según la psicóloga Chanto el aislamiento puede tener efectos somáticos, refiriéndose a malestares físicos como migraña y gastritis, así como efectos cognitivos que se entienden como pensamientos negativos que drenan la energía y que invocan sentimientos pesimistas, esto se suma a una afectación emocional y le presenta al ser humano una serie de duelos, sobre la cotidianidad que tenía y que extraña.

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El precio a pagar por la cuarentena desmedida se verá en la salud mental de la población.

Entonces, surge la necesidad de girar la mirada a la ciudadanía para resolver los múltiples problemas que afectan sus distintas realidades, en un contexto en que hay muy poco escrito, las ideas para el mejoramiento del cantón, el país y el mundo vendrán guiadas por personas dedicadas a encontrar esas alternativas que se necesitan.

“En nuestro cantón existe mucha solidaridad y esas muestras se han visto evidenciadas a lo largo de esta emergencia, hay vecinos organizados que se preocupan por el bienestar de los demás en su comunidad. Existen líderes comunitarios que nos han colaborado para difundir información valiosa respecto a la aplicación de protocolos. El Comité Municipal de Emergencias, externaliza un agradecimiento a todos aquellos ciudadanos y ciudadanas del cantón que con su conducta solidaria y responsable nos han colaborado en la atención de la emergencia”

expresa Saborío.

Por esto el gobierno anunció su plataforma gobiernoabierto.go.cr. en el cuál piden a la ciudadanía que compartan desde sus ideas, soluciones en temas de finanzas, empleos, reactivación económica y más. Sin este ser el único espacio, la Municipalidad se mantiene abierta al dialogo y los espacios para aportar quedan disponibles.

Según la psicóloga Giselle Chanto no hay que olvidar que ya existen soluciones, el protocolo de salud sigue siendo una de las herramientas definitivas contra la pandemia, además destaca que la población si bien está en aislamiento físico esto no quiere decir, aislamiento emocional y mediante recursos de autocuidado que pueden ser diferentes para las personas, así como acercarse a buscar ayuda en las propuestas de los gobiernos locales de salud mental pueden hacer una gran diferencia.

El enfoque y el poder vuelve a posarse en la ciudadanía, una que vive uno de los momentos más históricos en cien años y la solución definitiva se posa en una palabra “responsabilidad”.

Chanto explica que es común buscar chivos expiatorios, culpar a otras personas o instituciones de no hacer las cosas bien, de romper las medidas cuando se ven decepcionados por figuras de poder, sin embargo, esa responsabilidad sigue en manos de lo individual para cuidar su salud, para ser solidarios y para en vez de estigmatizar a personas con coronavirus, ayudarles dándoles un apoye, ya que según afirma, en cualquier momento cualquier persona puede contagiarse.

Tras más de 5 meses en pandemia, las autoridades reconocen que la población tiene la última palabra, la mirada no solo de Curridabat sino del mundo ahora se deposita en un espejo, uno que refleja muchos desafíos, pero también uno que refleja una oportunidad de mejora. La mirada vuelve a Curridabat como comunidad para hacer historia de la mejor forma posible.

Por Carlos Andrés Madrigal

Periodista y Director de prensa del periódico El Monitor. Ha publicado para medios como Semanario Universidad, Repretel, Central de Radios, The Tico Times y otros proyectos. Licenciado en Periodismo con énfasis social. Activo en el Monitor desde 2016. Consulte más información en carlosandresmadrigal.wordpress.com

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