Por Errol Solano Bolaños
Alcalde de Curridabat
Céd. 1 1480 0993
Facebook: Errol Solano Bolaños
A propósito de la reflexión, durante estos dos años de servicio he observado cómo funciona nuestro sistema político local. Poco sabía de ello antes de llegar a esta posición; era un ciudadano que, en su diario vivir, buscaba ser un buen vecino: atento a las necesidades de mi comunidad, no ser obstáculo para nadie y no esperar nada a cambio por mis acciones.
Las coincidencias de la vida me llevaron al momento actual y, sin menospreciar el mérito, entiendo ahora el porqué de estar aquí: somos muy pocas manos y aún menos mentes las que nos involucramos.
No por nada vota solo un número reducido de personas de una población de 80 000 habitantes (sin excluir a los menores de edad). El sistema no nos representa, porque durante 20 o 30 años vemos ir y venir a los mismos personajes, sin fundamentación ideológica, con intercambios de taxi cada cuatro años y enemistades férreas que, según la luna, se transforman en contubernios.
Ayer, con profunda pena, me detuve a leer otra nota en este medio, El Monitor, y fue lo que me impulsó a solicitar la publicación de esta redacción. Digo “con profunda pena” porque demuestra que nuestro sistema está estancado y que, al menos desde mi percepción, el medio cedió el rigor periodístico al publicar semejante tontería, justificándola como opinión. Una tontería que violenta profundamente la motivación ciudadana de ser parte del sistema político local, pues incluso con miopía se percibe la mala intención del redactor.
¿Cómo es posible que semejante atropello de presunciones y malas intenciones, escritas desde la mano que mece la cuna —casi calcadas de una sesión de comisión del concejo municipal—, tenga espacio para divulgarse en este medio?
Lo lamento, porque refleja mucho más de lo que vemos en el día a día: funcionarios municipales coaccionados o coludidos por políticos, temerosos de tomar decisiones; medios de comunicación que no filtran contenidos, un concejo municipal que parece más un tribunal penal; vecinos poco motivados a participar en comités, juntas o concejos, vecinos que no se escuchan.
Podemos ser mejores seres humanos, pero entiendo que el individualismo prevalece sobre el colectivo en la mayoría de nuestras mentes, y aventurarse a ser distintos se vuelve un desafío.
Hoy nuestro cantón presenta diez partidos políticos por elección y el concejo municipal tiene más independientes que partidos. Esto demuestra que las sillas nunca estarán vacías y que depende de todos los ciudadanos darse cuenta de que hay que buscar el espacio.
Mi intención no es solo visibilizar mi experiencia, sino decirle a todas las personas de nuestro cantón que se involucren, que sean parte desde sus vivencias, profesiones y valores; que llegar a la política no sea por tener un trabajo, sino por amor a ser un mejor ser humano, vecino y compañero. Que los espacios visibles sean para personas que busquen lo prospero para todos los habitantes del cantón, sin segregación ni violencia.
Fuertes convicciones, pocas palabras, muchas acciones.
Errol Solano Bolaños
Soy profesor de Música, estudiante de Psicología, profesional en Logística y Comercio Internacional, empresaurio de los pequeños (PYMES), vecino y alcalde de Curridabat – Ciudad Dulce.

