Los vecinos de la Urbanización La Troja están preocupados por una molesta plaga de zancudos que los invade desde hace un par de meses. La afectación se genera por el estancamiento de aguas negras que circundan la urbanización por los costados este y sur, esto representa aproximadamente 300 metros de aguas fétidas que generan un olor pestilente las 24 horas del día y la molesta y temida plaga de insectos.

El comité de vecinos solicitó al Ministerio de Salud una inspección ya que temen que esta zona se convierta en un criadero de dengue, pero al parecer se presentaron funcionarios de la institución y no pudieron realizar un recorrido por la margen de la acequia pues el acceso se encuentra cercado por una malla de protección.

Las personas de esta urbanización quedaron con la desazón de no conocer de primera mano la evaluación esperada y los funcionarios de salud solamente observaron desde lejos e indicaron que no hay peligro de creaderos de dengue pues esta plaga necesita agua limpia para reproducirse y la que circunda la troja no es para nada limpia, es más bien una cloaca a cielo abierto.

Los vecinos aseguran que es un problema de muchos años que se agrava en verano por la disminución de la circulación del agua y ahora cifran sus esperanzas en que desde la Municipalidad les puedan ayudar ya que se creía que con un arreglo de encausamiento de aguas que realizó el AyA en el Barrio La Amistad hace un par de años se iba eliminar el problema, pero no tuvo ninguna repercusión.

Hace unos años los mismos vecinos se encargaban de limpiar la acequia, ahora gracias a la Municipalidad se instaló una malla que protege al barrio de los delincuentes, pero impide el acceso a una parte de esta afluente de aguas negras donde se acumula mucha basura que baja del sector del centro de Curridabat.

Este problema también pone en peligro a los niños y personal de la Escuela Juan Santamaría y del CENCINAE que también colinda con la acequia en cuestión.

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