Escribir una reseña de Curridabat del siglo pasado es recordar a un pueblo rodeado en sus cuatro puntos cardinales por fincas de café, cuyos dueños se veían obligados a contratar mano de obra de otros pueblos aledaños y lugares del país porque el nuestro no daba para abastecer las necesidades de recolección del grano de oro.

Recuerdo haber visitado Romero, un caserío en medio de la finca de don Fernando Terán, en lo que es hoy Lomas de Ayarco Sur, que era producto de esos contratos y que se llenaba de los olores y las costumbres de familias que provenían de Paraíso de Cartago y hasta de Alajuela.

Los Coto, los Martínez, los Umaña, los Brenes, los Calderón, entre otros, formaron parte de las familias inmigrantes que vieron nacer y crecer sus hijos en esta nueva tierra, Sánchez de Curridabat.

Por otro lado, Blancos no era un apellido, era un potrero donde hoy es Barrio la Lía que se ganó ese nombre por miles de guayabas blancas que en época de cosecha se desparramaban en el suelo y lo marcaban con su blancura.

Este potrero era propiedad de Peregrina Madrigal quien encomendó a Don Octavio Madrigal a lotear y vender cada lote a ¢2.500 colones cada uno y a pagos, oferta que fue muy bien aprovechada por estas familias de Romero, quienes optaron por establecerse en Curridabat, ya en terreno propio. Así fue como nació el barrio La Lía. Cuando recorra sus calles, imagínese un potrero, repleto con árboles de guayaba, grandes manchas blanquecinas de guayabas desparramadas por todo lado y.. el delicioso olor de la guayaba…

Mi afinidad con La Lía data de mucho años. Me unen los lazos con muchos amigos, especialmente con la familia Calderón Arley porque siempre nos ha unido la música. Fernando y Manolo Jorge y Kabis…. Su padre, Manuel Calderón, se encargó de enseñarles a cantar y a tocar guitarra. En los años 60, ya la sangre curridabatense hervía en sus venas: decidieron formar un cuarteto al estilo musical de los tríos de esa época, al que después Manolo agregó trompetas y violines y surgió el famosísimo Mariachi La Guaria, en 1972. Su calidad les proyectó prestigio a nivel nacional e internacional. Ya para los años 90, después de una separación, nació el Mariachi Hermanos Calderón, idea también de Manolo. Hoy, luego de más separaciones, surgen
el Mariachi Calderón de Kabis y el Mariachi de Jorge Calderón, que mantienen esa chispa musical que les regaló su padre. Siguen alegrando los corazones de miles de familias, como aquellas que se alegraron el siglo pasado alrededor de una cocina de leña y una guitarra, fundadoras de barrio La Lía y de nuestro Curridabat. A Kabis y su mariachi, llámelo al 8875-303. A Jorge al 8393-7939.



Pero bien, no quiero terminar sin expresar mi afecto a otras familias pioneras, como las de Jorge Brenes Retana (Chorro) y la familia de Don
Anibal Calvo Gonzales entre varias que recuerdo y aprecio.

Este texto fue publicado en la edición #184 del periódico impreso EL MONITOR para la sección «Curridabat, historia, arte y color». Contácte al autor al correo jmberrocal52@hotmail.com

Nota del editor.

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