Aquel sábado santo la oración inició temprano, el lavado de manos y el chequeo de la temperatura dan la entrada a las personas creyentes que conmemoran una semana santa diferente. En el lugar parecen haber unas 10 personas, a lo que el Padre José se pregunta la misma pregunta que se han realizado las figuras religiosas por muchos años ¿Cómo hacemos para comunicar nuestro mensaje?

Sentado en su escritorio habla con EL MONITOR, sobre el estilo agitado de la vida moderna, sobre un inminente cambio cultural y social que parece haber dejado a Dios lejos de su centro. Reflexiona sobre la misión de la Iglesia y concluye que no se puede dejar de lado la labor misionera con el objetivo de compartir con las personas lo que él denomina “un tesoro”, el tesoro de la felicidad.

¿Por qué decidir ser sacerdote?

Yo siempre he estado buscando en mi vida el sentido de nuestra existencia ¿por qué estamos aquí? ¿por qué hemos venido a este mundo? Hay un deseo de llenar el corazón y cuando uno se encuentra esa persona que es Jesús y llena el sentido de nuestra existencia, uno siente la necesidad de transmitir eso a los demás. Todos estamos en la búsqueda de llenar nuestros corazones, en la búsqueda de la felicidad y cuando uno la ha encontrado quiere dársela a conocer a los demás.

¿Cuál es la importancia de Semana Santa?

La semana santa siempre es el tiempo en donde hay un poquito más que hacer en la Iglesia porque para nosotros es la semana más importante del año donde celebramos el centro de nuestra fe. Son días en los que nos dedicamos a atender gente, visitar comunidades y hacer confesiones. Es un tiempo donde se intensifica las obras de caridad y la oración, lo importante es ayudarnos a todos a tener encuentros con Dios por medio de la oración, por eso, a pesar de la pandemia y los protocolos, pues han sido días ocupados e intensos.

¿Esta semana Santa qué representó para la comunidad?

Para nuestro pueblo la parte religiosa es muy importante y da esperanza a la vida de las personas; el año pasado estuvimos con nuestras iglesias cerradas, eso afectó mucho a las personas porque para algunas esto es un consuelo.

Ciertamente las personas han estado muy contentas de la posibilidad de confesarse, de venir a la Iglesia y estar aquí con todos los cuidados que tenemos. La gente ha manifestado una alegría muy bonita, pero este creo que es un momento muy esperanzador. Esta semana Santa nos ayuda a valorar lo más importante en nuestras vidas, lo esencial, la relación con Dios y muchas personas nos encontramos al finalizar esta celebración, agradecidos a pesar de la pandemia.

¿Qué piensa de la población de Curridabat en su tiempo como sacerdote?

Esta comunidad tiene algo valiosísimo que es su historia, con mucha tradición. Esa realidad de ser una comunidad con raíces profundas la hace un lugar donde se guardan muchos valores. Cuando uno no ha vivido aquí, uno ve una ciudad de paso, con muchos carros, centros comerciales e industrias, pero cuando uno conoce a las personas se da cuenta que la forma de ser no es lo que uno ve, sino de una comunidad que mantiene su vida familiar, tradiciones y costumbres que se conservan en el pueblo.

Estos elementos sociales y culturales le dan un trato poderoso que a nivel religioso se vive, hay mucha inquietud y ganas de buscar la Iglesia, a pesar de las restricciones uno ve la inquietud por buscar a Dios. Entonces es una comunidad con muchos valores y basados en estos valores responden a la forma en la que viven

¿Qué mensaje cree que se debe resaltar en estos tiempos atípicos?

Yo quisiera como sacerdote decirle a la comunidad de Curridabat, que no bajemos la guarda en seguir construyendo una comunidad de bien. Es importante ver las raíces que tenemos porque al tener claro de donde se viene, se tiene en claro hacia donde hay que ir y con una tradición tan rica no podemos perder los valores para construir el futuro.

Construir una comunidad que en medio de la situación actual con la pandemia, crisis económica, laboral y social, pueda tener un norte y un camino a seguir, que aprovechen la historia que tienen.

Por Carlos Andrés Madrigal

Periodista y Director de prensa del periódico El Monitor. Ha publicado para medios como Semanario Universidad, Repretel, Central de Radios, The Tico Times y otros proyectos. Licenciado en Periodismo con énfasis social. Activo en el Monitor desde 2016. Consulte más información en carlosandresmadrigal.wordpress.com

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