En el artículo de la edición pasada explicamos la relación estrecha que existe entre las bacterias de nuestro intestino y nuestro estado de ánimo.  En esta edición nos enfocaremos en el tipo de alimentación que mantiene sana nuestra microbiota y que nos ayuda a sentirnos mejor física, mental y emocionalmente.

El consumo de alimentos probióticos y prebióticos apoyan a las bacterias beneficiosas de nuestro intestino

PROBIÓTICOS:

Los probióticos son bacterias beneficiosas vivas que se encuentran en ciertos alimentos fermentados como en el yogurt natural, el pan de masa madre, el vinagre de manzana, pepinillos y el kefir de agua. Los probióticos cumplen una gran variedad de funciones en nuestro organismo y algunas de las mas  vitales son las siguientes:

  • Favorecen la degradación de los alimentos y la absorción de los nutrientes. 
  • Regulan el metabolismo de los hidratos de carbono y, como consecuencia, juegan un importante papel en enfermedades como la diabetes tipo 2 y obesidad.
  • Mejoran los trastornos del tránsito intestinal como el colon irritable o la colitis ulcerosa.
  • Ayudan en la prevención y el restablecimiento de enfermedades infecciosas, incluyendo las enfermedades del tracto respiratorio por su efecto beneficioso en el sistema inmune.

Algunos alimentos con un mayor aporte de probióticos son el yogur natural, rico en Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, el miso (una pasta de habas de soja y arroz) el Kéfir, las aceitunas y el chucrut que es un repollo fermentado

PREBIÓTICOS:

En nuestra alimentación diaria conviene combinar los alimentos probióticos con los prebióticos. Los prebióticos estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. La fibra actúa como un prebiótico y se encuentra en los cereales integrales como la avena integral, frutas, verduras (especialmente la cebolla, el ajo, el puerro o los espárragos), semillas, leguminosas (garbanzos, lentejas, frijoles, etc) y nueces.

Todos esos alimentos ayudan a disminuir el pH intestinal, producen aminoácidos de cadena corta y mejoran la absorción de minerales.

El consumo diario de prebióticos diariamente mejora el tránsito intestinal, mantiene el crecimiento y las funciones de la mucosa y el balance de agua y electrolitos, proporciona energía y nutrientes a las bacterias intestinales beneficiosas e incrementa la resistencia contra patógenos invasores.

Los simbióticos son productos que contienen a la vez prebióticos y probióticos, y cuyo objetivo es restaurar y/o mantener la buena salud de la microbiota. La leche materna es el mejor ejemplo de alimento simbiótico para el lactante, por eso es tan importante que los recién nacidos reciban leche materna exclusiva los primeros 6 meses de vida.

El cuidado del microbioma es esencial para disfrutar de una vida saludable y equilibrada. Procure incorporar probióticos y prebióticos en su alimentación diaria y evite comportamientos que desequilibran y dañan la microbiota como el consumo excesivo de proteína animal, productos refinados, procesados y llenos de químicos, además, evite una vida sedentaria y altos niveles de estrés que tienen efectos negativos en el intestino y por consiguiente en su estado de ánimo.

Este artículo de salud fue escrito por MSc. Priscilla Marín Cordero de la Oficina de Salud Integral de la Municipalidad de Curridabat, quién es Salubrista Público y Nutricionista (CPN 1794.14).

Nota del Editor

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