Las bacterias que viven en el intestino influyen en como nos sentimos por lo que mantener una flora intestinal saludable nos permite tener una mejor salud mental.

Existe una conexión directa entre nuestro intestino y nuestro cerebro. El intestino tiene millones de comunidades de microorganismos de hasta 300 especies distintas. La composición de la microbiota de cada persona es distinta y depende en gran medida de la alimentación. Se ha visto en varios estudios que las personas con ciertos transtornos mentales o con depresión tienen un desequilibrio entre las comunidades de bacterias de su intestino, suelen tener mas bacterias de unas especies que de otras.

La conexión entre el intestino y el cerebro funciona en ambas direcciones, estos dos órganos se influyen mutuamente. El cerebro envía señales al intestino y el intestino envía señales al cerebro. Las ultimas investigaciones han revelado que en la pared del intestino se encuentran alrededor de 600 millones de neuronas.

Las bacterias intestinales producen y liberan neurotransmisores como dopamina y serotonina que permiten a las neuronas del cerebro comunicarse entre ellas y modular nuestras emociones. Las facultades de sentir, pensar, actuar y estar en armonía con nosotros mismos dependen del funcionamiento normal del cerebro y de esos neurotransmisores.

A continuación se presentan ejemplos de la función de algunos neurotransmisores y su conexión con el intestino:

Serotonina:

Es conocida como la molécula de la felicidad, en el cerebro produce un estado de bienestar y en el intestino regula el transito intestinal y el sistema inmune. Las bacterias buenas del intestino se encargan de mantener un buen nivel de triptófano, necesario para mantener estables los niveles de serotonina, tanto para el cerebro como para el mismo intestino, sin embargo, existen otras bacterias que pueden convertir el triptófano en acido kinurénico y disminuir el nivel de serotonina que necesitan el cerebro y el intestino.

Dopamina:

Participa en los procesos de memoria y aprendizaje y en las sensaciones placenteras y de relajación, sus niveles se encuentran bajos en las personas con Parkinson. La dopamina se libera desde las células neuroendocrinas que se encuentran en el intestino.

GABA:

Ayuda a controlar el miedo y la ansiedad. La microbiota interviene en la liberación de este neurotransmisor y también produce ciertos ácidos grasos que controlan el nivel de GABA en el hipotálamo.

Noradrenalina:

Se produce en respuesta al estrés para adaptarnos a una amenaza. Si estamos bajo estrés crónico pueden disminuir los niveles y sentirnos fatigados, de mal humor o desmotivados. La Noradrenalina se produce através de la tirosina que las bacterias procesan de los alimentos.

Entonces, el cerebro y el intestino se influyen mutuamente, la inflamación del intestino perjudica las funciones del cerebro. Si cuidamos la composición de la microbiota asimilaremos mejor los nutrientes y produciremos las sustancias que necesita nuestro cerebro para estar equilibrado.

En resumen, una microbiota sana permite que tengamos buen humor, mejor descanso, energía física, buena asimilación de nutrientes y un apetito bien regulado, además los probióticos y prebióticos se encargan de regenerar el intestino. Por el contrario, una microbiota alterada o desequilibrada aumenta el riesgo de desarrollar depresión y/o ansiedad y produce inflamación intestinal que permite que las toxinas de los alimentos pasen a la sangre, además de debilitar nuestro sistema inmune.

Este artículo de salud fue escrito por MSc. Priscilla Marín Cordero de la Oficina de Salud Integral, quién es Salubrista Público y Nutricionista (CPN 1794.14).

Nota del Editor.

Por Priscilla Marin

MSc. Priscilla Marín Cordero de la Oficina de Salud Integral de la Municipalidad de Curridabat, quién es Salubrista Público y Nutricionista (CPN 1794.14).

Un comentario en «La salud de su intestino influye en su estado de ánimo.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *